Hazte el tonto aunque no lo seas, te irán mejor las cosas.

Soy tonto, hazte el tonto, pon cara de tonto, da la razón como a los tontos, el tonto eres tú….

Esas palabras son las que tengo que repetirme antes de hacer una visita comercial los llamados “dinosaurios” o empresarios que aun no se dan cuenta que son ellos los que tienen que aprender.

Mi carácter me hace equivocarme constantemente en estas visitas, lo reconozco, de hecho escribo este pòst para ver si espabilo de una vez y me aplico el cuento.

Lo normal sería explicar al señor/a a que te dedicas y en que lo puedes ayudar, todo acabaría con un hola soy Javier Gázquez y estoy aquí para hacerte ganar dinero.

Por desgracia no es así y desde la generación del paleolítico se nos trata aun como los chicos de las webs, o los frikis de los ordenadores que no tienen ni idea de lo que es el trabajo de calle.

Estos comportamientos implican que caiga en la trampa y quiera borrar esa imagen, rebata e intente cambiar el parecer de estos señores en las reuniones, darles ideas ,modernizarles el negocio, enseñarles lo bien que le funcionan a otros semejantes, ofrecerle a través de una estrategia personalizada acciones que aporten más aun a lo que ya tienen, algo que sume…

Tarea verdaderamente difícil por no decir imposible…

¿Cómo un chico al que catalogan de “el de la web” va saber más que un empresario de antaño en ventas?

Vamos, eso es tan poco probable como encontrar una oposición en condiciones después de estudiar una carrera universitaria en España.

Cada día que pasa estoy más seguro del cambio comercial que estamos sufriendo, pero también os digo que cada vez es más difícil reconducir determinados negocios hundidos al camino del éxito por culpa de sus gestores.

A estos sitios te acaba llevando una recomendación, y es posible que le hagas mucha falta, pero en cuanto cruzas la puerta, ya parece que eres enemigo, que vienes a decirle como debe llevar su negocio y el trato recibido en ocasiones se asemeja a una competición de ver quien tiene el “pito” más largo, cuando debería de ser de otra manera muy diferente.

Por eso, y para que las fuerzas no decaigan, recomiendo hacerse el tonto… Que ellos queden siempre por encima de ti, es más, si después de tener una idea le dices:

¡Pero qué idea más buena has tenido!

¡Sí! Hagámonos los tontos, y conseguiremos más y mejores resultados para nosotros mismos.

¿Recuerdas en anuncio de Renault de “Joven aunque sobradamente preparado”?

Pues olvídalo, aunque sea cierto como la vida misma.

Si en el país de los ciegos el tuerto es el rey, en el país de los listos el tonto es el que mejor vive.

 

Un abrazo a todos

2 comentarios
  1. Eloise
    Eloise Dice:

    Me ha encantado tu post… ¡¡¡ Cuanta razón tienes en lo que dices!!! en un pais de “sobraos y listillos” el inteligente que sabe jugar la baza de hacerse el tonto, acaba siendo el rey (no sin esfuerzo…claro ¡ no vaya a haber quien piense que tan solo con hacerse el idiota ya vale…!)

    Responder
    • blogtimista
      blogtimista Dice:

      Estoy seguro que podriamos tirarnos horas contandonos experiencias… Yo tengo historias tan raras que hasta me da verguenza contarlas.:-)

      Gracias por el coment 🙂

      Responder

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